Este viaje comenzó el 1 de octubre de 2008 en Los Cabos, Baja California Sur. Estas son las impresiones de un turista responsable.

Puerto Vallarta (o la playa más sucia de México)

2008-12-02

Así como en Peñasco y Guaymas uno voltea de un lado para ver el mar y del otro para ver el desierto, en Puerto Vallarta uno voltea de un lado para  ver la línea del horizonte dibujada por el agua, mientras que del otro  se pueden  ver las montañas de la Sierra Madre.

+ info

Nuevo Vallarta (o pagar por caminar en la arena)

2008-11-27
Es una pena, pero conforme avanzo hacia el final de mi viaje las playas son cada vez peores . También los chismes del ecosistema. Ya casi termina mi recorrido por las costas y siento que no he visto lo suficiente. 
+ info

San Blás (o aprender a nadar entre tiburones)

2008-11-25

A donde quería llegar realmente, tras toparme con ese  “Centro Integralmente Planeado”, era a San Blás. Lo emocionante de San Blás es la pesca de tiburones y su look colonial; afortunadamente, conforme avanzo hacia el sur de México, las playas parecen pertenecer más a la imagen del folclor que yo buscaba desde un principio, aunque los seis campos de golf rompan con esa imagen de repente (¿qué no se puede concebir una playa sin campo de golf?).

+ info

Litibú (o el nuevo, nuevo Cancún)

2008-11-20

Continúo mi recorrido por las costas del Pacífico mexicano. Y no sé qué extraño más, si los tacos de pescado del Mar de Cortés o a Kathy. Me detuve en un sitio donde no me pude quedar mucho tiempo porque, literalmente, no es posible. Litubú, cuyo nombre procede de un ave en lengua Huichol, no es una ciudad sino un “Centro Integralmente Planeado”. Algo así como el sueño de todos los futuristas, pero con playa.

+ info

Mazatlán

2008-11-18

Por sus monumentos históricos, la ciudad de Mazatlán es Patrimonio de la Nación. Además, se encuentra en la Lista Indicativa para convertirse en Patrimonio Cultural de la Humanidad, al igual que muchas otras ciudades costeras que poseen una cultura e historia importantes como Barcelona o Cartagena, por ejemplo. Caminar por Mazatlán es como trasladarse a otra época que ninguna película ha representado; por ello, espero que muy pronto le otorguen esa distinción.

+ info

Guaymas (o la invención del pollo al carbón)

2008-11-13

El camino a Guaymas no te deja dormir; a través e él se ve una laguna que quién sabe de dónde se alimenta; en medio de ella, hay una montaña de cactus que parece un cactus enorme. Pregunté y, en efecto, si uno se decide subir esa montaña de espinas, lo más probable es que termine encajado de por vida.

+ info

Puerto Peñasco

2008-11-11

Damas y caballeros, a su derecha podrán apreciar el rincón más alto del Mar de Cortés. Del otro lado, el desierto. Desierto/mar, mar/desierto. Estoy en la punta norte del Golfo de California y en medio de dos ecosistemas. Claro, si miro detrás mío voy a encontrar hoteles y condominios en construcción. Pero a Puerto Peñasco todavía le queda poquito de paraíso: poquito espacio y poquito tiempo.

+ info

Tijuana (o caudales de contaminación)

2008-11-06

Tijuana tiene de todo, no tiene playas espectaculares como las que he visto más al sur, es lo único que le falta. Por lo demás, en Tijuana también hay tacos de pescado y una vida nocturna intensa y divertida. Es el sitio al que los menores de edad estadounidenses “pasan” a divertirse en los bares mexicanos donde, por supuesto, son muy bienvenidos. 

+ info

Ensenada (o la rara adaptación de un cuento de hadas)

2008-11-04

Todavía no sabría cómo describir a Ensenada. Como una ciudad con playa, como una ciudad en la playa  o una playa con ciudad. Me sucede lo mismo con el sobrenombre que le distingue, pues no entiendo por qué le llaman así: “La bella Cenicienta de Occidente”. Yo me quedé con la misma duda que ustedes, la verda es que no le encuentro un significado coherente. Lo más que me pudo decir la gente de aquí es que se debe a su “impecable belleza”, lo cual, por supuesto, no me dice qué relación tiene con cuentos de hadas o zapatillas de cristal perdidas.

+ info

San Felipe (o los extremos de la marea)

2008-10-30

En mi bitácora de viaje había anotado dos cosas indispensables qué hacer en San Felipe: comer sus famosos tacos de pescado y acampar. Llevo cargando  la tienda de campaña todo este tiempo y  me parece muy injusto no montarla en mínimo una playa de esta costa. La puse en un lugar donde calculé que la marea no iba a ser problema, y no lo fue: la marea baja es  taaaan baja, que se puede pasear por la playa y ver cómo la gente sufre por meter un bote al agua.

+ info
 
página 1 de 2 siguiente >